domingo, 28 de septiembre de 2014

* TRUFAS DE CHOCOLATE

    
                      
                 


Trufas de chocolate, unos de mis postres preferidos desde que era pequeña.
Un bocado blandito, dulce y delicioso, muy apetitoso, perfecto para tomar o sorprender en cualquier ocasión.
Blancas, chocolate negro o con leche. Uhmmmm... ¡ Todas me gustan, que ricas !

Hay muchas maneras y formas de hacerlas. Yo las hago cuadradas o rectangulares según el tamaño que le quiera dar. 

     Mi receta :


             
   

Elaboración :

Muy sencillas de hacer.

1.- Hervir el chocolate al baño maria junto con la mantequilla. 
2.- Hervir la nata y una vez este fundido el chocolate con la mantequilla lo retiramos del fuego y le añadimos la nata removiendo enérgicamente hasta quedar bien mezclado.
3.- Vertemos la mezcla en un recipiente que taparemos con film transparente y dejaremos reposar en el frigorífico unas horas. ( 3- 4 h ) 
4.- Con una cuchara pequeña tomamos la medida de las porciones, y con las manos le damos la forma que queramos, ya bien sean redondas, cuadradas o rectangulares, como mas nos guste.
Y por último, añadirle la cobertura : fideos de chocolate, coco, cacao en polvo..


Para hacer las blancas utilizo una tableta de Nestlé postre 180g, tanto de nata  como de mantequilla justo la mitad que en las de chocolate negro y cubiertas con rallado del mismo chocolate.


Mis preferidas son las de chocolate negro con cacao en polvo desgrasado o coco pero si tengo un surtido de ellas, mucho mejor .


                           
   
                 
   

   
    

                                                  Delicatessen
       


                  

martes, 16 de septiembre de 2014

* EL MIRLO



                      


Restaurante el Mirlo situado en un lugar con encanto, encanto salvaje, rural, natural y como suelo decir ... ¡ Autéeeentico ! Exactamente se encuentra en la Playa virgen de Tarifa : Punta Paloma.
( telf: 956685100 )
Caminos estrechos entre dunas de arenas y pinares son los que te llevarán hasta este precioso paraje donde poder disfrutar de su playa y un fantástico almuerzo o cena con vistas al mar y a África que no olvidarás.

                    


               


Más de 14 años puede hacer desde que estuve aquí por primera vez, cuando a penas nadie sabía de su existencia. Entonces era zona militar. Había una barrera y sólo se podía acceder con un pase. Bueno, algunos que otros llegaban caminando por la orilla de la playa desde Tarifa, pero era una minoría lógicamente.

Recuerdo ese pequeño chiringuito de cañas, sin ventanas de cristales, simple, sencillo bastante primitivo pero con una cocina excelente igual que a día de hoy.

Ahora consta de tres estancias, dos interiores y una exterior, más la terracita, y un gran espacio de césped con sombrillas de pajas y tumbonas ( Para conciertos, tomar una copa, jueguen los niños ...).
Es evidente los progresos desde su comienzo y su reconocida fama internacional. Ya no es zona militar desde hace tiempo y el acceso es libre.

              


             


              


              

              


              


Restaurante familiar ofrece una carta mediterránea sencilla con productos de la zona.

               


                           

               .

               


               

Estrellas Patricatessen para su : ** Pescadito frito y  ** Pimientos fritos ( ricos, ricos, con sabor a pimiento ).

Después del almuerzo a pasear y disfrutar de la playa de Punta Paloma .

                         

       


                    
 
             
              


     

Con esta última imagen me quedo, mirando hacia el horizonte : vegetación, mar, África, cielo, nubes... y mis recuerdos.
Sin adornos, natural, auténtico, sigue manteniendo su cocina extraordinaria en un lugar privilegiado y mágico. A pesar de su merecidísimo  reconocimiento no ha perdido su esencia, no ha perdido su encanto. 
           
         ¡ Bravo !



         


                                           Con los cinco sentidos



martes, 19 de agosto de 2014

* ALVOR


Rincón de Piedra y Mar, así decidí llamar a este lugar idílico para desconectar, relajarse, alejarse de lo cotidiano, donde la prioridad es disfrutar, y las horas y el tiempo una vez aquí..., dejan  de existir. 

El azul del cielo y  el mar de aguas cristalinas bañan toda la visión, decorado por la inmensidad de rocas color bronce , imponente frente a la fuerza del agua, verde vegetación, flores de colores, olor a sal, arena y humedad. 

                 


           


           



Reina una quietud muy agradable, sólo el sonido lejano de alguna que otra gaviota se cuela en la casa por una ventana abierta. Las encargadas de avisar que comienza un nuevo día.

           


            


            


            


           

   

Despertar y ver el mar. El sol radiante brillando en la mañana extiendiendo sus rayos desprendiendo su calor, en este mi rincón de piedra y mar.

            


Salir a correr por unos senderos de tierra entre pinares y eucaliptos en la cima del acantilado, viendo el océano Atlántico, respirando la suave brisa, aire puro. ¡ Oxígeno !.
Nadar, leer, pasear, fotografiar... todo a orillas de su mar.

           

           
  
            
     
           

           



Su luz cálida al atardecer mientras desaparece por detrás de las montañas y la oscuridad cae poco a poco sobre el acantilado. 

                      


               


                      

                                  
                    
                    

Me irradia paz y tranquilidad, es lo que transmite estar en este entorno. Calma y aislamiento absoluto, desconexión del mundanal ruido. No necesito más que mantener bien abiertos los ojos para poder admirar todo cuanto me rodea, tanta belleza, sus contrastes, y esa luz diferente. Mire donde mire día tras día en este rincón de piedra y mar. Embelesada.


GASTRONOMIA :
   



Estrellas Patricatessen para mi restaurante preferido  : **  Caniço

Situado en una cueva a orillas del mar en la playa de Prainha Club. Consta de dos plantas: la primera para comida rápida, cafés, cócteles, helados... etc. Y la segunda, para almorzar o cenar a la carta.
Recomendaciones: 

1º.- 13:30h. Tomar un aperitivo. Buenísimo: Mojito o Caipiblack.

2º.- 21:00h. Ir al menos un día a cenar a la parte alta, reservar con días de antelación y pedir mesa frontal con vistas al mar. Agradable y con mucho encanto. Mientras cenas, aparte de la vista espectacular, que ya de por si tiene, puedes ver imágenes de peces y de las profundidades proyectadas en las rocas.

3º.- Pedir el pescado fresco del día hecho a la parrilla, de los que te muestran en una bandeja en tu mesa. De los más ricos uno típico de la zona, la Cantarina.

    

    

    

    

    

    

    



Alvor es un pueblecito de pescadores bastante pintoresco situado en el Algarve portugués a 5 km de Portimao. Y a media hora aproximadamente de Lagos.
Su casco antiguo de construcciones bajas, calles estrechas y empedradas ofrecen una amplia oferta de tiendas y restaurantes. Numerosos de estos restaurantes desprenden el aroma de pescado a la brasa que podrás ver en las parrillas mientras paseas y decides en cual entrar a probar.
Y para aquellos que no sólo quieren tranquilidad en el pueblo podrán encontrar el bullicio del gentío y ambiente que ofrece este por la noche donde poder copear, bailar y divertirse.



                            

          

                        




Una vez descrito mi paraíso donde habito yo en este rincón de Alvor, muy a mi pesar tengo que hacer las maletas, y regresar a la ciudad ¡Noooooooo!